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jueves, 23 de abril de 2015

Feliz día de Sant Jordi.

Hoy es un día con cierta magia. Me encantaría poder estar en algún sitio firmando libros, pero como no va a poder ser, al menos lo disfrutaré leyendo, y también escribiendo ese próximo libro que tengo ya bastante avanzado.


Os recuerdo que podéis regalar, o autoregalaros, por qué no, cualquiera de mis novelas en digital o en papel.

EMPUJONES DEL DESTINO

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DEPREDADOR
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DOCE MANERAS DE ENAMORARSE
Por ser Sant Jordi hoy estará GRATIS en Amazon.
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Que no se diga, que hoy yo también os regalo un libro, jejeje

Y ya puestos, aprovechad, que hay otros libros de la Colección LCDE también en oferta hoy. Tenéis toda la lista AQUÍ.

¡Feliz lectura!

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Empujones del destino en papel

¡Por fin! Ya tengo en mi poder mi novela en papel, "Empujones del destino" está ya disponible en Amazon. Os dejo los enlaces para que lo tengáis bien a mano, por si alguien no lo localiza, jajajaja...



Esta es la foto que le he hecho hoy mismo en cuanto he tenido mi primer ejemplar en las manos. Es simplemente precioso. Alicia Vivancos ha hecho un trabajo extraordinario con la portada y sinceramente creo que no podía haber quedado mejor. 


Pues ya lo sabéis. La Colección LCDE ya tiene una nueva novela en formato papel. Si en su momento no la leísteis porque sois de los que prefieren el tacto del papel antes que la versión digital, ahora podéis adquirirlo. Y si ya lo leísteis pero queréis hacerle un hueco en vuestra biblioteca, estará a la altura, os lo aseguro. 
Y si no habéis descubierto aún los encuentros y desencuentros entre Samuel y Nadia, ahora podéis elegir cómo leerlo. Espero que os animéis a hacerlo y me deis vuestra opinión. 

¡Gracias a todos los que hacéis posible que este sueño siga creciendo cada día un poco más!

jueves, 23 de octubre de 2014

¡Tenemos ganadores!

Pues después de que ayer publicara la lista provisional no ha habido ninguna modificación, así que pasamos directamente a la parte interesante del sorteo. ¡Los premiados!


Para el sorteo A, la lista definitiva era:


Y la ganadora es:

¡Enhorabuena, Inna Gilles! Te llevas Doce maneras de enamorarse en papel y dedicado, un llavero y un marcapáginas. ¡Espero que te gusten!

Bueno, todavía hay más premios por sortear, vayamos con el Sorteo B.
Lista definitiva de participantes: 

Y la ganadora es:


¡Enhorabuena, Skkeo! Te llevas un llavero y un marcapáginas dedicado. ¡Espero que te gusten!

En fin, pues vamos allá con el último sorteo. Ya que no tengo libros y llaveros para todas, al menos otras tres participantes se llevarán un marcapáginas dedicado. 


Y las tres premiadas son:

¡Enhorabuena, Macarena EC, Marina Corpas y Mirian Ramos! Os lleváis un marcapáginas dedicado cada una. ¡Espero que os gusten mucho!

Las ganadoras, por favor poneos en contacto conmigo para que os envíe los premios. Siento que no os pueda tocar a todas, en serio. Prometo otro sorteo próximamente.
¡Gracias a todas por participar!

P.D. Tal y como establecí en las condiciones del concurso, os recuerdo que si algún premio no fuera reclamado en un plazo de 2 días se volvería a sortear. 




miércoles, 22 de octubre de 2014

Lista provisional de participantes en el sorteo

Pues por fin llegó el día. Anoche se cerró el plazo para apuntarse en el sorteo y estos son los participantes que se inscribieron a tiempo.

¡Sorteo cerrado!

Tania Freitas, entra en los sorteos A y C.
Ester Fernandez García, entra en los sorteos A y C.
Inna Gilles, entra en los sorteos A y C.
Mamen Mari Carmen, entra en los sorteos B y C
Samanta Rose Owen, entra en los sorteos A y C
Isabel, entra en los sorteos A, B y C.
Kris L.Jordan, entra en los sorteos A, B y C
Skkeo, entra en los sorteos A, B y C
Macarena EC, entra en los sorteos A, B y C
Natespa, entra en los sorteos A, B y C
Eva Gil Soriano, entra en los sorteos A y C
Marina Corpas, entra en los sorteos A, B y C
Yasnaia, entra en los sorteos A, B y C
Maka Ferreira, entra en los sorteos A, B y C
Claudia, entra en los sorteos A, B y C
Feli Ramos, entra en los sorteos A, B y C
Virginia Jimenez, entra en los sorteos A, B y C
May Blacksmith, entra en los sorteos A, B y C
Eva María Rubio, entra en los sorteos A, B y C
Mirian Ramos, entra en los sorteos A y C


SORTEO PREMIO A:

Tania Freitas
Ester Fernandez García
Inna Gilles
Samanta Rose Owen
Isabel
Kris L.Jordan
Skkeo
Macarena EC
Natespa
Eva Gil Soriano
Marina Corpas
Yasnaia
Maka Ferreira
Claudia
Feli Ramos
Virginia Jimenez
May Blacksmith
Eva María Rubio
Mirian Ramos

SORTEO PREMIO B:

Mamen Mari Carmen
Isabel
Kris L.Jordan
Skkeo
Macarena EC
Natespa
Marina Corpas
Yasnaia
Maka Ferreira
Claudia
Feli Ramos
Virginia Jimenez
May Blacksmith
Eva María Rubio


SORTEO PREMIO C:

Tania Freitas
Ester Fernandez García
Inna Gilles
Mamen Mari Carmen
Samanta Rose Owen
Isabel
Kris L. Jordan
Skkeo
Macarena EC
Natespa
Eva Gil Soriano
Marina Corpas
Yasnaia
Maka Ferreira
Claudia
Feli Ramos
Virginia Jimenez
May Blacksmith
Eva María Rubio
Mirian Ramos

Si a alguien le falta algún dato para entrar en un sorteo en el que no le he incluido (o sea, si no ha puesto comentario en Amazon, o no me ha dado los datos para que pueda localizarlo, o si no ha indicado cuál de los relatos de "Doce maneras de enamorarse" le gusta más y por qué), está a tiempo de solucionarlo a lo largo del día. A última hora haré los ajustes que sean necesarios y cerraré las listas. Los participantes no llevan número porque tal y como anuncié, los sorteos se harán en orden y el ganador del sorteo A será excluido automáticamente de los otros dos, y lo mismo ocurrirá con el ganador del B, que automáticamente será excluido del C. Asignaré los números en el orden en que están apuntados una vez eliminados los ganadores anteriores.
¡Suerte a todos y gracias por participar!

jueves, 9 de octubre de 2014

¡Sorteo!

Tal y como os conté hace unos días, por fin, después de mucho trabajo, tengo un libro publicado en papel, Doce maneras de enamorarse. Espero sacar pronto también en ese formato Empujones del destino, pero entretanto quería agradecer a todos los que me han traído hasta aquí su apoyo con un regalito. Bueno, con varios regalitos:


De modo que voy a hacer un ¡SORTEO!

En total, voy a sortear todo lo que sale en la foto, o sea, un ejemplar en papel dedicado y firmado de Doce maneras de enamorarse, dos llaveros de minilibro, y cinco marcapáginas de Empujones del destino también firmados y dedicados.
Sintiéndolo mucho, y dado que yo corro con todos los gastos, el ámbito del sorteo se limitará a territorio nacional. Si alguien de fuera de España quiere participar tendrá que facilitar por tanto una dirección postal aquí en España a la que pueda hacerle el envío. 

El primer premio (A) será el libro dedicado, un llavero y un marcapáginas.

El segundo premio (B) llavero y marcapáginas dedicado. 

Y tres premios más (C) de un marcapáginas firmado y dedicado para cada uno. 


De alguna manera quería dar ventaja a quienes ya han leído alguno de mis libros, de modo que los requisitos serán diferentes para cada premio. Empezamos por lo fácil:

Para el premio C (marcapáginas):
-Seguir este blog mediante perfil de blogger o google+
-Indicar en un comentario en esta misma entrada que participas para el premio C.

Para el premio B (llavero y marcapáginas): 
-Seguir este blog mediante perfil de blogger o google+
-Comentar cuál es tu relato favorito de entre las Doce maneras de enamorarse y por qué, junto al comentario en esta misma entrada en el que indicas que participas para el premio B.

Para el premio A (libro, llavero y marcapáginas):
-Seguir este blog mediante perfil de blogger o google+
-Haber publicado algún comentario en Amazon sobre cualquiera de mis dos libros. Para verificar este punto se requiere indicar título del comentario y nick de comentarista, o si no se quiere hacer público, enviármelos por mensaje privado (ver *NOTA)
-Indicar con un comentario en esta entrada que participas para el premio A. 

En resumen, si no has leído ninguno de mis dos libros, siempre puedes optar al premio C. Si has leído Doce maneras de enamorarse y comentas cuál es tu relato favorito, puedes optar al B y al C, y si además has dejado comentario en Amazon, también al A. Si leíste Empujones del destino y dejaste comentario en Amazon, pero no has leído Doce maneras de enamorarse y por tanto no puedes opinar sobre los relatos, pues optarías al premio A y al premio C.
Espero que esté lo bastante claro, pero si no, no os preocupéis. Me ponéis los requisitos que cumplís y yo ya os pondré en las categorías correspondientes. Aclaro que empezaré sorteando el A, luego el B y luego el C, por lo que los participantes premiados no estarán ya incluidos en el sorteo del resto de categorías. 

*NOTA: Es imprescindible indicar el perfil de blogger o google+ con el que se sigue el blog, así como el de facebook con el que se sigue la página, y el nick de comentarista en Amazon para las verificaciones correspondientes. Si no queréis publicarlos en la entrada, podéis mandámelos mediante mensaje privado a mi perfil de facebook:  https://www.facebook.com/lucia.herrero.961.

El plazo empieza hoy y termina el martes día 21 de octubre a las 23:59 horas. A lo largo del día 22 publicaré la lista provisional de participantes para que si a alguien le falta algún dato, lo pueda corregir. Los participantes que no se pueda comprobar que cumplen los requisitos para cada premio serán excluidos.
El sorteo se realizará el día 23 de Octubre mediante Sortea2  o similar, y se publicará el resultado en este blog. Los premiados tendrán que ponerse en contacto conmigo para facilitarme una dirección de envío en los dos días posteriores. En caso de que alguno no reclamara su premio, se volvería a sortear entre los demás participantes.

Por favor, no multipliquéis comentarios, si ponéis a qué premios optáis, que sea todo en un solo comentario ¿vale? 

¡Suerte a todos!

lunes, 25 de agosto de 2014

Novedades en la colección LCDE

Tenía tantas ganas de dar esta noticia... Como seguramente habréis visto ya por algún lado, la Colección LCDE acaba de anunciar 7 nuevas incorporaciones: Leo Mazzola, Kris L. Jordan, Hendelie, Barba Capisce, Encarni Maldonado, Asia Lafant y Lucía Herrero, o sea ¡YO! 
Cuando este grupo surgió, hace algo más de un mes, supuso una pequeña revolución en el mundillo de la autopublicación. Entre sus integrantes había grandes autoras y grandes promesas, y entraban dando una imagen de calidad, de trabajo bien hecho y con ganas, de ilusión y de profesionalidad. Me encantó la idea y habría dado lo que fuera por ser parte de ella.
Pues bien, ya lo soy.




Las portadas de mis dos libros, Empujones del destino y Doce maneras de enamorarse, ya lucen con orgullo el logo de la colección. Mirad qué monas:



Quiero dar las gracias a Alexis J.Regnat, Dama Beltrán, D.W. Nichols, Elizabeth D'Silva, Estefanía Yepes, Francis Molehorn, Hannah Lucas, Helen C.Rogue, Laura Nuño, Lucinda Gray, Melanie Alexander, Pepa Fraile y Rosana Ample, por haber confiado en mí al mismo tiempo que en el resto de mis nuevos compañeros. Os aseguro que voy a poner todo mi empeño y mi buen hacer para estar a la altura.


lunes, 24 de marzo de 2014

Un aperitivo de "Empujones del destino"

Estoy encantada porque mi novela lleva apenas cuatro días a la venta y está teniendo una acogida muy buena. No obstante, para todos aquellos que no habéis leído aún "Empujones del destino", he pensado que una buena forma de animaros a hacerlo es poner aquí mismo un aperitivo. ¿Queréis echarle un vistazo? Pues adelante...

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CAPÍTULO 1.
—¡Nadia, ven a ver la terraza, es una pasada! ¡Y mira qué vistas!
Acabo de acudir a la llamada de mi amiga Ruth, que está apoyada en la barandilla de la terraza de la habitación de nuestro hotel, cuando nos sorprende una voz de hombre grave y profunda, con un deje inequívocamente golfo.
—Tú sí que eres una pasada, preciosa. Y acabas de mejorar exponencialmente el paisaje.
Las dos nos giramos a un tiempo hacia la terraza contigua y vemos a un tipo apoyado también en la barandilla. No es mucho mayor que nosotras, probablemente no llegue a los treinta. Ruth lo mira de medio lado con esa sonrisa provocadora que consigue que se meta a los hombres en el bolsillo sin ningún esfuerzo adicional. Le gusta. Y no la culpo, la verdad, el chico tiene un cuerpazo. Es alto y fibroso, con la piel bronceada y unos ojos aguamarina espectaculares. Lleva el pelo rubio corto, casi al estilo militar, va sin camiseta y tiene algunos tatuajes en los brazos.
—Vaya… hola, vecino.
—¿Acabáis de llegar, no? Porque no recuerdo haberte visto antes…
Ruth le sigue sonriendo.
—Te acordarías, guapo. Me llamo Ruth, y ella es Nadia.
—Daniel. Y aquel que está dormido bajo esa revista es Harry.
Tanto Ruth como yo estiramos el cuello para ver al susodicho. Es inútil, tal y como ha dicho Daniel, está dormido y oculto por una revista de informática.
—Un placer. Nos vemos por ahí —le dice Ruth con desparpajo. Y sin más, me empuja hacia el interior y cierra la puerta de la terraza.
—Joder con el vecinito… ¡está bueno que se rompe! —dice nada más entrar.
—¿Y por qué no has hablado un poco más con él?
—Porque yo no soy una chica fácil ¿qué te crees? Y no hemos hecho más que llegar, prefiero ver un poco más la mercancía antes de quedarme con el primero que me encuentro.
Nos reímos las dos al mismo tiempo. Ruth no es una chica fácil, no, es la que elige la presa y se la lleva de calle en cuanto chasquea los dedos en su dirección.
Si Daniel le gusta, no necesita invertir más tiempo en él, le bastará una mirada y esta misma noche lo tendrá ladrando a la puerta como un perrito.
Deshacemos las maletas y nos duchamos antes de arreglarnos para cenar. Esta semana en Mallorca es un premio para ambas después de haber trabajado durante todo el año. Además, después de dos meses, por fin siento que he superado el duelo después de romper con Miguel, y estoy lista para divertirme. Y desde luego las dos pretendemos divertirnos de lo lindo.
Bajamos al restaurante del hotel y echamos un vistazo al buffet. Todo tiene una pinta increíble.
—Nena, ya podemos andarnos con cuidado o estas vacaciones nos costarán una talla más —bromea Ruth.
—Pues ya sabes lo que tienes que hacer... —le digo sonriendo.
—¿Follar mucho para quemar calorías? —se burla ella.
—¡No, bruta, tener cuidado de no cebarte!
Nos partimos de la risa y nos servimos los platos. Cenamos entre charlas y bromas, y tras el postre, subimos a la habitación a coger los bolsos para irnos de marcha.
—Podíamos encontrarnos al vecino buenorro ¿no crees? —me dice Ruth.
—Seguramente saldrán por ahí. Igual tienes suerte y te lo encuentras.
—¿Perdona? Querrás decir que igual él tiene suerte y nos vemos por ahí... Que vale, reconozco que es muy mono, pero tampoco me interesa tanto...
Esta Ruth es de lo que no hay. Me río descaradamente de ella y su forma de hacerse la interesante.
—Vengaaaa... que te conozco. Te gusta. Y oye, que está muy bueno, las cosas como son. ¿Serán ingleses? Ha dicho que su amigo se llamaba Harry...
—Pero ha pronunciado "Daniel" en español. Parecía que tenía algo de acento, pero como para ser inglés no... Puede que su amigo lo sea. Igual él es español y vive allí. O igual son hijos de ingleses pero viven en España...
—Chica, para lo poco que dices que te interesa estás barajando todas las posibilidades sobre su origen —me burlo.
Salimos del hotel y nos dejamos llevar por la música y la diversión hasta bien entrada la noche. Regresamos agotadas de bailar y reír, pero con la moral por las nubes. A pesar de no haber visto a nuestros vecinos de habitación, nos han llovido los ligues. O al menos las ocasiones, porque ninguno de los candidatos nos interesaba lo suficiente como para pasar de bailes, copas y risas. Al fin y al cabo, nosotras no nos vamos con el primero que se pone a tiro.
Por la mañana aún nos levantamos a tiempo para desayunar e irnos a la playa. Comemos en un chiringuito y dormimos una buena siesta bajo la sombrilla para compensar las horas de sueño que le hemos robado a la noche anterior. Nos bañamos, tomamos el sol un rato más y después regresamos al hotel para ducharnos antes de la cena. Mientras Ruth se ducha, me asomo a la terraza, arrastrada por la curiosidad, pero aparentemente los vecinos no están en la habitación. Ni siquiera se ve luz.
Nos tomamos con más calma la segunda noche, aunque acabamos en un bar latino bailando como locas. Ruth dedica un rato a tontear con un chico cubano pero aparentemente tampoco le interesa lo suficiente como para pasar de unos besos y algo de roce. Menos mal, porque yo tampoco he encontrado nadie que me interese y no me apetece irme sola al hotel.

Al siguiente día nos levantamos también para desayunar y bajamos a la piscina. Tiene una amplia zona de hamacas y el agua está a la temperatura perfecta. Tomamos el sol, nos bañamos y nos tumbamos de nuevo en las hamacas otro rato, hasta la hora de comer. Entonces subimos las cosas a la habitación y decidimos acercarnos a un restaurante chino que hemos visto en las proximidades del hotel. Nos encanta la comida china, y además es estupenda, así que la disfrutamos como niñas. Después nos tomamos un café en una terraza cercana y regresamos al hotel.
Mientras me lavo los dientes, Ruth sale a la terraza para ver si la piscina está muy llena. La oigo hablar con alguien y me acerco. Me puede la curiosidad. Reconozco enseguida la voz de Daniel.
—Hola preciosa. Me alegro de volver a verte. ¿Dónde te has metido que no nos hemos encontrado por ahí?
Oigo como Ruth le responde.
—Soy una chica ocupada.
—¿Y qué planes tienes para las próximas horas?
—Bajarme a la piscina con mi amiga.
—¡Qué casualidad! Lo mismo que estábamos pensando hacer nosotros.
—Pues mira, igual entonces nos encontramos -le dice ella haciéndose la interesante. Y acto seguido la veo entrar diciéndole por encima del hombro:
—Hasta luego, rubito.
Me mira con los ojos como platos y una sonrisa de oreja a oreja.
—Venga, vámonos a la piscina. Los inglesitos bajan ahora.
—¿Los inglesitos?
—Bueno, los vecinos, ya sabes. Acabo de hablar con Daniel.
—Ya te he oído, loca. Te estás poniendo en “modo caza”, que te veo.
—Es más que probable —se ríe ella—.  Por el momento voy a ponerme el bikini blanco, que me queda de muerte.
A pesar de las prisas, tardamos veinte minutos en bajar a la piscina. Me lo estoy pasando genial viendo a Ruth preparar toda la artillería pesada para ligarse al vecinito cañón. Se ha puesto su mejor bikini con una minifalda vaquera y un top minúsculo que deja al descubierto su vientre plano y perfecto. Como si no fuera a enseñar ya casi todo con el bikini. Yo opto por un vestido playero, fresco y cómodo. Para lo que me va a durar puesto, no necesito complicarme más.
Apenas hemos dado dos pasos en el área de la piscina cuando oímos una voz inconfundible que nos llama.
—¡Eh, preciosas, aquí!
Ruth mira hacia Daniel, que nos hace señas con la mano. Sonríe y me susurra.
—¡Joder! ¿Has visto a su amigo? ¡Si parece un modelo de pasarela!
Miro con atención al otro chico. Para llamarse Harry no parece muy británico. Es moreno y con el pelo oscuro.
Cuando nos acercamos más el chico se quita las gafas de sol, y nos descubre unos impresionantes ojos azules.
Y me resulta extrañamente familiar.
Daniel nos señala dos hamacas contiguas y nos dice con una amplia sonrisa:
—Para que veáis. Os hemos reservado sitio y todo.
Ruth le responde con una sonrisa burlona.
—¿Y quién dice que tengamos intenciones de quedarnos aquí con vosotros?
Él no pierde la sonrisa.
—Podéis intentar buscar otras hamacas libres, si queréis...
Miro alrededor y compruebo que no queda ni una más.
Ruth deja su bolsa sobre una de las hamacas y se quita el top y la falda. Yo la imitó sonriendo. Daniel no le quita ojo.
—De acuerdo, guaperas, nos quedamos
Se vuelve hacia el chico moreno y le pregunta con una sonrisa:
—Tú eras el que dormitaba bajo la revista, ¿no?
Él se pasa la mano por el pelo sonriendo con aparente timidez.
—Ese era yo. Tú debes de ser Ruth.
—La misma.
El chico me mira entonces a mí con curiosidad.
—¿Y tú eres...?
—Nadia.
—¡Nadia! Bonito nombre.
—Gracias.
—¿Por Nadia Comanecci?
Parpadeo varias veces, sorprendida.
—Pues sí...
Él frunce el ceño y me mira con más atención.
—¿Quién te lo puso?
—¿Perdona?
—Que quién eligió tu nombre, si no es indiscreción...
Me encojo de hombros, sin saber muy bien a qué viene la pregunta.
—Mi padre. Se traga todos los acontecimientos deportivos que dan por la tele, desde los mundiales de cualquier disciplina hasta las Olimpiadas, pasando por la liga, el Roland Garros, la Vuelta, el Tour...
—Ya, y si hubieras sido un chico te llamarías Björn, y te pasarías la vida explicando que te lo pusieron por Björn Borg, el tenista...
Ahí sí que me quedo muerta.
—¿Y tú cómo sabes eso?
Daniel y Ruth se miran alucinados.
—¿No me recuerdas? Yo te conozco.
—Él dijo que te llamabas Harry. Yo no conozco a nadie con ese nombre.
—Me llamo Samuel, Samuel Harrison. Mis amigos a veces me llaman Harry. ¿Sabes ahora quién soy?
Me deja literalmente boquiabierta. No es posible. Samuel ve mi cara y sonríe.
—Claro que sabes quién soy. Anda que no he corrido veces detrás de ti.
—¡Samuel! ¿Tú eres Samuel? ¡Pero si hace como veinte años que no te veo!
Ruth se cansa de pasar la vista de uno a otro como si estuviera viendo ping-pong y decide intervenir.
—Vale, vale, vale... ¿me puedes aclarar qué pasa aquí? ¿En serio os conocéis? ¿Y de qué, si puede saberse?
Es Samuel quien le responde, divertido y al parecer disfrutando de mi cara de asombro.
—Nadia y yo fuimos vecinos, vivimos puerta con puerta hasta que mi familia se mudó a Londres cuando yo tenía diez años.
—¿Y cuántos tenías tú entonces? -me pregunta mi amiga.
—Seis —le respondo sin dudar—. Samuel me lleva cuatro. Mi hermana y yo nos pasábamos tardes enteras en su casa, y ellos en la nuestra.
—¿Qué es de tu hermana Sole? —me pregunta él entonces.
—Está casada y tiene una niña preciosa.
—¿Seguís viviendo en Madrid?
—Sí ¿Y tú?
—Yo he pasado por Londres, Roma, Oporto, otra vez Londres... ahora vivo allí.
—¿Y tus hermanos?
Ruth vuelve a interrumpirnos.
—Anda, Nadia, siéntate y poneos al día, que se ve que tenéis mucho que contaros. Yo me voy a bañar ¿vale?
—Te acompaño, preciosa -le dice Daniel con su sonrisa pícara- Ponte aquí si quieres, Nadia.
Retira la toalla de la hamaca contigua a la de Samuel y la pone en la siguiente, y después sigue a Ruth al agua, dejándonos solos.
Miro a Samuel otra vez. Es increíble que sea él. Lo recuerdo como un niño alto y bastante guapo, pero bien mirado, ahora es un hombre espectacular. Echo la toalla sobre la hamaca que me ha dejado Daniel y me siento a su lado. Trato de esforzarme en recordar en qué punto nos han interrumpido y por fin lo recuerdo.
—Te preguntaba por tus hermanos.
—Mis hermanos, sí... Pues a ver, Annabel vive en Roma. Se casó con un italiano y tiene dos niños. Elías vive también en Londres, como yo. Se casó, pero ahora está divorciado. También tiene una niña. Y Soraya lleva algo más de un año viviendo en Ibiza.
—¿En serio? Me acuerdo mucho de ella, jugábamos mucho juntas.
—Pero jugabas más conmigo.
Le sonrío al recordarlo. Es cierto. Aunque Soraya era de mi misma edad, y a menudo jugaba con Sole y conmigo, yo siempre prefería jugar con Samuel. La pequeña de los Harrison era una niña bastante torpe y muy femenina, y sin embargo yo era bastante chicazo. Me encantaba correr, subirme a los sitios más insospechados y jugar con juguetes de chico, desde soldados de plástico hasta coches y camiones, pasando por supuesto por el balón. Para Samuel creo que era casi como un hermano pequeño, ya que su hermano Elías le llevaba seis años y era ya un adolescente muy poco interesado en jugar con su hermano menor. Soraya sólo jugaba con muñecas, así que él era mi compañero de juegos. Los ratos que pasábamos juntos constituyen algunos de los mejores recuerdos de mi infancia, y seguro que también de la suya. Y ahora estamos aquí, juntos, en el mismo hotel de Mallorca. Y nos hemos encontrado veinte años después de habernos visto por última vez porque nos han tocado habitaciones contiguas ¡Quién lo iba a decir! Curiosidades del destino.
Seguimos un rato charlando, recordando nuestros juegos de la infancia y la gente con la que ambos crecimos hasta el día en que él se marchó. Samuel me cuenta que su padre murió hace ya diez años. Su madre tardó mucho en recuperarse, porque eran una pareja muy unida. Cuando Soraya, la pequeña de los cuatro hermanos, se fue a la universidad, la señora María decidió regresar a Portugal, donde vive su hermana, y allí sigue viviendo aún.
Samuel tiene una curiosa mezcla de nacionalidades. Su padre era británico de madre italiana, y su madre portuguesa de madre española. Me cuenta que tras dejar España, en todos estos años su familia ha vivido en el Reino Unido, Italia y Portugal. Por supuesto habla con fluidez los cuatro idiomas y gracias a eso, trabaja en una academia como profesor.
Yo le cuento que mis padres siguen viviendo en Madrid, y en la misma casa de siempre. Sole vive cerca de ellos, y le echan a menudo una mano con mi sobrina, Candela, que tiene cuatro años. Samuel se ríe al contarme que recuerda a Sole como una niña sabihonda y mandona, que no obstante, hacía buenas migas con su hermana Soraya.
En cambio yo me entendía mejor con él.
Ni siquiera nos damos cuenta de que Daniel y Ruth han salido de la piscina y se han tumbado en las hamacas junto a nosotros. Nos pasamos la tarde charlando y sólo cuando la gente empieza a marcharse, vemos que se nos ha pasado el tiempo volando.
—Bueno ¿qué? —pregunta Ruth—. ¿Nos vamos? Porque si os dejamos podéis seguir hablando toda la noche, por lo que se ve.
Daniel se ríe.
—Tío, no te había visto hablar tanto en mi vida. Podemos cenar y salir por ahí juntos, si queréis, así podéis seguir hablando todo lo que os apetezca.
A Ruth le encanta la idea y subimos a las habitaciones a ducharnos y cambiarnos para la cena. Quedamos media hora más tarde para bajar a cenar al restaurante del hotel y el resto de la noche ya veremos cómo van saliendo las cosas.
Ruth está casi más emocionada que yo, que ya es decir.
—¡Joder con tu vecinito, está buenísimo!
—Ya era guapo de pequeño —le digo sonriendo.
—Pero seguro que no tenía ese cuerpazo. Madre de Dios... si tiene un torso que parece cincelado en piedra...
—¿Y Daniel qué? Porque tampoco está mal ¿no?
La sonrisa de Ruth la delata.
—Daniel cae como que yo me llamo Ruth, nena. Además de estar tremendo es divertido, descarado, simpático... perfecto para un rollo de verano.
—La verdad es que es absolutamente tu tipo.
—Sí que lo es —se ríe ella.
Nos duchamos y nos vestimos tan rápido como podemos, porque no queremos hacer esperar a los chicos. Ruth se pone unos shorts blancos con un top negro y sandalias negras de tacón, y yo una minifalda azul de punto con una camiseta negra de brillos, y también mis sandalias altas de cuña. Ella se maquilla poco pero a conciencia, resaltando sus ojos oscuros. Cada detalle de su atuendo está pensado para que Daniel no pueda quitarle el ojo de encima en toda la noche. Yo me arreglo pero tampoco me vuelvo loca, vamos. No pretendo cazar a Samuel.
Salimos al pasillo a la vez que ellos. Daniel lleva vaqueros y una camiseta azul. Samuel también vaqueros, aunque más oscuros, y una sencilla camiseta blanca. Y está espectacular, parece mentira.
Bajamos al restaurante y nos sentamos los cuatro en una mesa. La verdad es que nos divertimos cenando con ellos. Daniel es un provocador nato, y Ruth le sigue el juego encantada. Consigue sacarle que es hijo de españoles afincados en Londres, creo que la única opción que no habíamos contemplado. Samuel y él fueron compañeros de colegio y aún siguen siendo amigos.
Cuando acabamos de cenar los chicos proponen coger un taxi e irnos al centro de Palma. A nosotras nos parece bien mientras empecemos por un café, si no, no funcionamos igual. Nos llevan a unos sitios increíbles. El que más me gusta es un bar donde al parecer todas las noches hay actuaciones en vivo, especialmente de grupos de rock. Los de hoy son muy buenos, la verdad. Parece que a los cuatro nos gusta más o menos el mismo tipo de música. Pero después resulta que aterrizamos en un Karaoke. Aunque habría apostado un brazo a que estos dos no cantan si no están borrachos perdidos, me sorprenden por completo. Me muero de risa viendo cantar a Ruth con Daniel "Como un lobo" de Miguel Bosé y Bimba Bosé. Lo cierto es que les queda genial, y la viven. Este no se escapa, lo que yo decía.
Están a punto de terminar y yo todavía me estoy riendo cuando Samuel se acerca a mi oído y me pregunta si conozco "Don´t go breaking my heart" de Elton John.
—Sí, claro ¿por qué?
—Porque es la que vamos a cantar tú y yo.
Todavía no he conseguido cerrar la boca cuando me coge de la mano y me arrastra al escenario. ¡Qué vergüenza por favor! Hace siglos que no canto en un karaoke... pero él empieza a cantar y se me olvida el resto de la gente. Me dejo llevar y me lo paso bomba cantando con él.
Tras una noche de lo más completa, en la que por supuesto acabamos en una discoteca donde Ruth y Daniel empiezan a restregarse descaradamente el uno contra el otro, por mucho que ellos lo llamen bailar, la parejita se decide a sincerarse con nosotros. Daniel se acerca a Samuel mientras Ruth me arrastra al baño.
Me mira con ojitos de cordero degollado y luego me dice lo que llevo rato esperando oír.
—Nadia... quiero pasar la noche con Daniel.
—¿No me digas? —me burlo—. Pues no se te nota nada...
—No seas mala... ¿Samuel y tú no pensáis pasar a mayores...? Ya me entiendes...
El pulso se me acelera. Estoy muy a gusto con él, es guapo para morirse y parece que haya sido mi vecino hasta ayer mismo y no hasta hace veinte años, pero no sé si es buena idea enrollarme con él.
Ruth no espera a que le responda.
—Venga, si no te lo quieres tirar, por lo menos quédate con él y déjame dormir con Daniel, total, estamos en la habitación de al lado, y además, es más que probable que vosotros dos os paséis la noche hablando de cuando erais pequeños. Es lo que habéis hecho casi todo el tiempo desde que os habéis reencontrado.
—¿Y si él tiene otros planes?
—¿Qué planes, acostarse contigo?
—No, idiota, no creo que él esté pensando en eso tampoco. Quiero decir que quizás le apetece buscarse otro ligue por ahí.
—No seas boba, si lleva toda la noche pegado a ti como una lapa. Si quieres sexo, no me cabe duda de que te lo dará encantado, y si quieres charla, se pasará la noche en vela hablando contigo.
—Mira que eres lianta...
Cuando salimos, Samuel viene hacia mi completamente serio.
—Nadia, si quieres me bajo a dormir a la playa, no tengo inconveniente en dejarte la habitación para ti sola si te incomoda compartirla conmigo.
—Sí, hombre, lo que faltaba. Como si fuera a echarte de tu cuarto porque estos dos estén con el calentón subido...
—También puedo quedarme en la terraza. O podemos quedarnos los dos hablando hasta dormirnos, o hasta que se haga de día.
Le sonrío sin reservas. Me encantaría charlar con él todo lo que queda de noche.
—Pues venga, hecho. Vamos a coger un taxi y al hotel, que en cuanto nos descuidemos, nos pilla el amanecer —dice Daniel riendo y estrechando a Ruth contra él.
Samuel los mira y me sonríe, y ahora ya no estoy muy segura de cómo acabará esta noche.

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¿Qué? ¿Te apetece leer un poco más? Pues AQUÍ puedes conseguirlo. ¿Lo has leído ya? Cuéntame qué te pareció.
Y por supuesto, ¡gracias por pasarte por aquí! 

viernes, 21 de marzo de 2014

Mi primera criatura: Empujones del destino.

Después de tres meses preparándolo, por fin puedo presentaros a mi primera criatura:


No es la primera novela que escribí, pero es la primera que he decidido publicar en Amazon. Yo solita. Bueno, algún consejillo he recibido, pero vamos, que estoy muy contenta y muy orgullosa de que mi pequeñín eche a andar.

Aquí tenéis la SINOPSIS:
Durante unas vacaciones en un hotel de Mallorca, Nadia y su amiga Ruth conocen a dos chicos que ocupan la habitación contigua: Samuel y Daniel. Para sorpresa de las chicas, uno de ellos, Samuel, resulta ser un vecino y amigo de la infancia de Nadia. Pero las cosas se complican y al finalizar esas vacaciones, él la ha herido y decepcionado de tal manera que cree que nunca podrá perdonarlo. 
Pero el destino se empeña en volver a cruzar sus caminos, y pronto se reencuentran de nuevo. Y por mucho que ambos estén resentidos y luchen contra la atracción que sienten el uno por el otro, las casualidades se suceden y finalmente se encuentran metidos en una relación que ni siquiera saben cómo enfocar. El carácter rencoroso de Nadia y su miedo a ser herida de nuevo amenaza con dar al traste con la frágil estabilidad de esa relación. Samuel se esfuerza, sin aparentes resultados, en demostrarle que está equivocada con él. Y cuando el destino decide dar una vuelta de tuerca más, añadiendo nuevos problemas a la ya de por sí precaria confianza entre ellos, Nadia ve como todos sus miedos le estallan en la cara. ¿Podrá perdonar a Samuel y confiar en él de una vez por todas? 

Por si hay dudas, el género es romántica para adultos, o romántica-erótica. En la línea de los relatos que he estado publicando en el blog hasta ahora, vamos. 
Y ahora que sabéis ya lo fundamental, por supuesto, me encantaría que la leyerais y me contarais qué os parece. 
Os dejo los enlace por si alguien se anima:
Y en Amazon.com.

Y como siempre, gracias por pasaros por aquí.